Hoy os dejamos un texto de Pasión por el Románico, donde habla de nuestra pequeña iglesia.
El Cubillo, es uno de los pequeños pueblos de la provincia segoviana, que con sus setenta y cuatro habitantes, apenas llama la atención, pues se encuentra fuera de las rutas habituales a pesar de que su término municipal, entre el pie de monte serrano y la llanura castellana, da al lugar una riqueza y variedad de paisajes muy notable.
Restaurada hace poco tiempo, solo aporté fotos del exterior, pues no disponía de otras que mostrasen el resultado interior.
Más información de la iglesia parroquial de San Juan.
Está dedicada al apóstol San Juan, pero en el pasaje de su vida sucedido “Ante Portam Latinam” cuando condenado a muerte, fue introducido en un caldero de aceite hirviendo y salió más joven que entró. Es un edificio cuyo origen románico aun se aprecia en muchas de sus partes, a pesar de las reformas habidas en el siglo XVII.
Aspectos destacados de la construcción del templo:
También es uno de tantos ejemplos de templo rural de una sola nave con cubierta de madera y cabecera abovedada con sillarejo sobre cimbras; y que en un momento posterior se la dotó de un pórtico, hoy desaparecido y cerrado, a cuyos pies se alza una bella torre del XVII, con sus airosos remates de bolas en las esquinas.
La cabecera es sin duda la parte más vistosa e importante al exterior. Su ábside se diferencia de otros semejantes por estar dividido verticalmente en tres partes mediante dos semicolumnas de sillería adosadas.
Asimismo de sillería son las tres ventanas y la cornisa, que también recorre ambos muros laterales, siempre con canecillos lisos, el antiguo atrio, y dejó libre su cabecera que vuelve a ser la parte más interesante del interior. Tras el arco de entrada, doblado, el presbiterio aparece dividido en dos tramos, mediante un arco fajón, con un arco ciego en cada tramo y en cada lado; sus cuatro capiteles muestran formas geométricas y vegetales, según modelos cistercienses. También han aparecido restos de pintura mural de época posterior.
Una bonita pila benditera presenta los gallones típicos, como también la pila bautismal, aunque más estrechos y de época posterior.
Aunque la restauración recibió críticas en su momento, el templo presenta un magnífico estado, envidiable comparado con otros de la zona.
El buen estado de conservación y adecentamiento de su entorno urbano añaden valor al pequeño y bien cuidado edificio.
Fuente: Pasión por el Romanico segoviano.
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