En las hoces del río Duratón, cerca de Sepúlveda se encuentra este eremitorio creado en el siglo VII por San Frutos y sus hermanos, desaparecido durante la invasión árabe. Constaba de una capilla pública exterior, semiexcavada, con un altar en forma de herradura. Entrando por un gran arco, actualmente en muy mal estado, existe otra zona, con tres altares excavados, también en forma de herradura, para uso de los monjes y más al fondo las celdas de los monjes.
Fuente y Fotografía: Alto medieval.
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